Decenas de familias que viven cerca del río Rímac, en Chosica, llevan más de 40 años esperando una solución. Ante la ausencia de redes de agua potable, improvisan mangueras y motores para extraer el recurso directamente del cauce para cocinar, lavar y bañar a sus hijos.
Aunque algunos intentan purificar el agua con lejía o sulfato de aluminio, los vecinos denuncian que las enfermedades estomacales y las afecciones a la piel son constantes. Piden a las autoridades que atiendan esta problemática histórica.





